Escucha la flauta de caña contar su historia y lamentarse de la separación:
Después que se me ha cortado del cañaveral, mi lamento
hace gemir al hombre y la mujer.
Quiero un corazón desgarrado por la separación para
verter en él el dolor del deseo
Cualquiera que mora lejos de su fuente sueña con el
instante en que volverá a reunirse con ella.
Yo me lamento en cualquier circunstancia, asociándome
a los que gozan como a los que lloran.
Cada uno me ha comprendido según su corazón
pero ninguno ha buscado mi secreto.
Mi secreto, sin embargo, no está lejos de mi gemido,
pero la oreja y el ojo no saben percibirlo
El cuerpo no está velado al alma, ni el ama al
cuerpo pero a pesar de esto ninguno puede ver el alma.
Es fuego y no viento el sonido de la flauta,
¡Qué se haga desaparecer al que no porta esta llama.
El fuego del Amor está en la caña.
El ardor del Amor hacer hervir el mejor vino.
La flauta es la confidente del que está separado
del Amigo sus acentos desgarran nuestros velos.

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