viernes, 28 de diciembre de 2007

ESTADOS Y ESTACIONES






Estados (ahwâl) y estaciones (maqâmât) de estados en el sufismo


Recientemente Alejandro Villar circulaba en un foro wilberiano un texto que exponía el debate dentro de la tradición sufí en torno a dos términos clave: ma­qâm (plural maqâmât) o técnicamente «estación», y hâl (plural awhâl) o técnicamente «estados».

Debido al interés del texto lo resumo para quien no tenga tiempo de leerlo.

Parece ser que los ahwâl provienen de la fuente de la generosidad divina y los maqâmât se obtienen mediante el esfuerzo (Mir Sayyîd Sharif Jurjâni, al-Ta’rîfât, El Cairo 1321. P. 56.)

En uno de los más antiguos textos autori­zados del sufismo, el Kitâb al-luma’, Abû Nasr al-Sarrâj enu­mera diez estados (ahwâl) del alma que se reciben como don divino:

1) Atención constante (murâ­qabah),

2) proximidad (qurb),

3) amor (mahabbah),

4) temor (khawf),

5) esperanza (rajâ’),

6) anhelo espiritual (shawq),

7) familiaridad (uns),

8) tranquilidad (itmi’nân),

9) contemplación (mushâhadah),

10) certi­dumbre (yaqin)

(Abû Nasr al-Sarrâj, Kitâb al-luma’, ed. y dir. por R. A. Nicholson, Leyden 1914, p. 42.)

El Kitâb al­luma’ menciona siete estaciones (maqâmât) que han servido como hoja de ruta del trabajo interior dentro del sufismo:

1) la orientación (taw­bah), alejarse de lo prohibido.

2) la abstención (wara)

3) el ascetismo (zuhd)

4) la pobreza (faqr)

5) la paciencia (sabr)

6) la confianza (tawakkul)

7) el contento (ridâ)

Otros sufíes como ‘Alâ’ al-Dawlah Simnânî han descrito los maqâmât en términos de los «siete profetas» del ser interior de uno mismo.

Está clasificación se fue ampliando hasta las Cuarenta Estaciones (Maqâmât-i arba ‘în) del maestro sufí del siglo cinco (once de la era cristiana) Abû Sa’îd ibn Abi’l-Khayr, conocidas como "cuartetas". Se recogen a continuación:

1. Intención (niyyat). El sufí debe poseer una intención tal que si le dieran este mundo y sus bendiciones y el otro mundo y su Yanna o sus calamidades y aflicciones, daría este mundo y sus bendiciones a los infieles el otro mundo y el Jardín a los creyentes y guardaría la calamidad y la aflicción para sí.

2. Conversión (inâbat). Si él está en soledad espiritual (khalwat) ve a Al-lâh. Los cambios de este mundo no alteran su secreto interior y las calamidades enviadas por el Cielo no hacen que el pájaro de su amor se aleje.

3. Orientación hacia Al-lâh (tawbat). Todos los hombres se alejan de lo que está prohibido (harâm) y no comen de lo prohibido por miedo a sufrir castigo. Ellos [los sufíes] se alejan de lo que es lícito (halâl) y comen de lo que es lícito por miedo a sentirse afligidos por lo que está prohibido y es dudoso.

4. Discipulado (irâdat). Todos los hombres buscan la comodidad y con ella la riqueza y las bendiciones mundanas. Ellos buscan la aflicción y con ello el dominio y la santidad.

5. Lucha espiritual (mujâhadat). La gente busca multiplicar el diez en veinte. Ellos tratan de convertir el veinte en nada.

6. Atención constante (murâqabat). La atención constante es mantener el alma en retiro espiritual hasta que necesariamente el Señor del Universo le preserve a uno de cometer pecado.

7. Paciencia (Sabr). Si el desastre de los dos mundos cae sobre ellos, ni siquiera darán un suspiro. Y si el amor de la humanidad desciende sobre ellos, no cesa¬rán de caminar por el camino de la paciencia.

8. Invocación (dhikr). En su corazón Le conocen y con su lengua Le invocan. Siempre que se hallan en un callejón sin salida, no conocen otro camino que el que les lleva a su presencia.

9. Contento (ridâ). Si se encuentran sin qué vestir son felices, y si se hallan sin qué comer, son felices. Nunca moran en la casa del deseo propio.

10. Oposición al alma carnal (mukhâlafai-i nafs). Durante setenta años su alma carnal grita en agonía con el deseo de recibir un aislado favor y no recibe más que dolor y privación.

11. Conformidad (muwâfaqat). Desastre y bienestar, favor y privación, es todo lo mismo para ellos.

12. Entrega (taslîm). Si la flecha del destino les hace frente desde el oculto lugar de la calamidad, ellos mismos se colocan en la catapulta de la entrega y se descubren ante la flecha del destino, haciendo de su alma y corazón un escudo ante ella. Frente a la flecha del destino permanecen inmóviles.

13. Confianza (tawakkul). Ellos no piden nada ni a las criaturas ni a Al-lâh. Sólo adoran a Al-lâh por Sí mismo. No hay intercambio de preguntas y respuestas. En consecuencia, el Señor del Universo les permite lograr el objeto de su deseo cuando están necesitados, y no hay en ello ningún cálculo.

14. Ascetismo (zuhd). De toda la riqueza de este mundo, ellos sólo poseen un manto remendado de cien pedazos hecho de muselina, una estera y un pedazo de fieltro. Y dicha capa es mil veces más estimada para ellos que un elegante traje escarlata y un vestido suntuoso.

15. Adoración (‘ibâdat). Durante todo el día están ocupados en la lectura del Corán y la invocación del Nombre Al-lâh, y durante la noche, permanecen de pie. Sus cuerpos buscan prestar servicio, sus corazones desbordan de amor hacia el Uno, sus cabezas rugen en la búsqueda de la contemplación del Rey.

16. Abstención (wara’). Ellos no toman cualquier clase de alimento, ni visten cualquier clase de ropas. No se sientan en compañía de cualquier tipo de personas ni escogen la compañía de nadie más que de Al-lâh, exaltado sea.

17. Sinceridad (ikhlâs). Durante toda la noche oran y durante todo el día ayunan. Si su alma carnal no obedece y después observan la obediencia, venderán cincuenta años de obediencia por beber un sorbo de agua y entregarán estos cincuenta años a un perro o a cualquiera. Y entonces dirán: “¡Oh alma! ¿comprendes ahora que lo que hiciste no era digno de Al-lâh?”

18. Veracidad (sidq). Ellos no dan ni un solo paso sin veracidad y no hacen ni una sola respiración salvo en la verdad. Sus lenguas hablan de sus corazones, sus corazones de sus secretos interiores y sus secretos interiores de Al-lâh.

19. Temor (khawf). Cuando contemplan Su justicia, se funden de miedo, y no tienen ninguna esperanza de ser obedientes [a los mandamientos de Al-lâh].

20. Esperanza (rajâ). Cuando ellos consideran Su gracia, se ufanan con alegría y no sienten miedo ni terror.

21. Aniquilación (fanâ). Ellos funden sus almas carnales en el crisol de la aniquilación y se aniquilan con respecto a todo lo que está por debajo de Él. Sus lenguas no hablan de cosas mundanas. No hay nada en sus lenguas salvo Su Nombre. Sus cuerpos no se mueven más que para obedecer a Al-lâh, y sus mentes no entran en acción salvo para Él.

22. Subsistencia (baqâ’). Si miran hacia la derecha ven a Al-lâh, y si miran hacia la izquierda ven a Al-lâh. Lo ven en cualquier condición en que se encuentren. Ellos subsisten por Su subsistencia. Están satisfechos con lo que Al-lâh ha dispuesto para ellos. Están gozosos por Su benevolencia y generosidad.

23. Ciencia de la certidumbre (‘ilm al-yaqin). Cuando miran a través del ojo de la ciencia de la certidumbre ven desde los cielos más altos hasta los niveles más bajos de la tierra sin ningún velo.

24. Realidad de la certidumbre (haqq al-yaqin). Cuando ven a través del ojo de la verdad de la certidumbre van más allá de todos los objetos y todas las criaturas y ven a Al-lâh sin ningún cómo ni por qué, y sin ningún velo.

25. Gnosis (ma’rifat). A través de todas las criaturas de los dos mundos y a través de todas las gentes, ellos perciben a A-lâh, y no hay ninguna acusación que hacer a su percepción.

26. Esfuerzo (jahd). Ellos Lo adoran en sus corazones y en sus almas, y no hay duda alguna de su obediencia.

27. Santidad (wilâyah). Este mundo y el por venir no merecen ser abrazados por su aspiración espiritual (himmat), y todo el Yanna y sus riquezas no vale ni un átomo a sus ojos.

28. Amor (mahabbal). En todo el mundo sólo tienen un Amigo. Su amor es uno, pues exterior e interiormente están con el Uno. Sus cuerpos se funden de alegría y sus corazones están siempre contentos en la Presencia sagrada. No se acuerdan ni de los hijos, ni de la esposa, ni del mundo y ni de las riquezas.

29. Extasis (wajd). No se los encuentra en este mundo, ni en el cementerio, ni en la Resurrección, ni en el sendero recto (sirât) [que tiende un puente por encima del Yahannan y conduce al Cielo]. Ellos están en la Presencia más sublime. Donde ellos moran sólo está Al-lâh y ellos.

30. Proximidad (qurb). Si ellos dicen “¡Oh Al-lâh! Perdona, por nosotros, a todos los pueblos infieles y rebeldes y a todos los pueblos politeístas y sublevados”, el Señor del Universo no rechazará su petición.

31. Meditación (tafakkur). Su más íntimo amigo es Su Nombre. La paz de ellos reside en Su mensaje.

32. Unión (wisâl). Aunque sus personas estén en este mundo, sus corazones están con el Señor.

33. Levantamiento del velo (kashf). No hay ningún velo entre Al-lâh y sus corazones. Si miran hacia abajo verán hasta el Gâw-mâhî (la criatura que sostiene la tierra) (26). Y si miran hacia arriba, verán el Trono y el Pedestal, el Cálamo y la Tablilla guardada hasta al Recinto sagrado (hadirat al-quds). Nada está escondido para ellos.

34. Servicio (khidmat). Ellos no cesan de rendir servicio ni un instante. Ni se ausentan por un momento de la presencia del Amigo.

35. Catarsis (tajrîd). Si son conducidos al Yahannan, exclamarán: “¡Saludos!” y si son lle¬vados al Yanna, dirán: “¡Saludos!”, pues ni el Yanna les causa alegría ni el Yahannan temor. Ellos nunca se apartan de Su amistad y no poseen nada de todo lo que hay en este mundo.

36. Soledad (tafrîd). En este mundo ellos son extranjeros entre las criaturas. Si son apalea¬dos no abandonarán la Senda y si son acariciados no se dejarán engañar.

37. Expansión (inbisât). Ellos son audaces ante Al-lâh. Si el Señor del Universo les envía el ángel de la muerte en el momento del fallecimiento, ellos no obedecerán. Hasta que no oigan al Amigo del mundo, no permitirán que partan sus almas. No temen a Nakir y a Munkar [los malaika que preguntan al fallecido en la tumba] y no conceden ni un pensamiento al Yaum al-Quiyama. No ponen el pie en el Cielo supremo ni miran el rostro de las huríes ni las mansiones celestiales, hasta haber tenido una visión del Rey que perdona.

38. Averiguación de la Verdad (tahqîq). Todos ellos están en un estado de maravilla, con lloros y lamentaciones. Huyen de las criaturas y penden de la cadena de Su puerta.

39. Meta suprema (nihâyat). Ellos han alcanzado la posada a la orilla del camino y han atravesado los desiertos de la calamidad. Con el ojo del corazón han visto a Al-lâh.

40. El Sufismo (tasawwuf). El sufí es el que se ha purificado de todo deseo. Su ser interior está purificado de la ruindad. Sus palabras están libres de inadver¬tencia, despreocupación y calumnia. Su mente está radiante y sus ojos se apartan del mundo. Él ha sido instruido en la Verdad.




Fuente:

jueves, 11 de octubre de 2007

Poema RUMI



Yalal ud-Din Rumi


"¿Qué puedo hacer, oh musulmanes?, pues no me reconozco a mí mismo.
No soy cristiano, ni judío, ni mago, ni musulmán.
No soy del Este, ni del Oeste, ni de la tierra, ni del mar.
No soy de la mina de la Naturaleza, ni de los cielos giratorios.
No soy de la tierra, ni del agua, ni del aire, ni del fuego.
No soy del empíreo, ni del polvo, ni de la existencia, ni de la entidad.
No soy de India, ni de China, ni de Bulgaria, ni de Grecia.
No soy del reino de Irak, ni del país de Jurasán.
No soy de este mundo, ni del próximo, ni del Paraíso, ni del Infierno.
No soy de Adán, ni de Eva, ni del Edén, ni Rizwán.
Mi lugar es el sin lugar, mi señal es la sin señal.
No tengo cuerpo ni alma, pues pertenezco al alma del Amado.
He desechado la dualidad, he visto que los dos mundos son uno;
Uno busco, Uno conozco, Uno veo, Uno llamo.
Estoy embriagado con la copa del Amor, los dos mundos han desaparecido de mi vida; no tengo otra cosa que hacer más que el jolgorio y la jarana".


Fragmento extraído del libro de Yalal ud-Din Rumi, Poemas
sufíes, Madrid: Hiperión, 1988. La versión es de Alberto Manzano.

domingo, 9 de septiembre de 2007

EL GRAN MAESTRO SUFI CONTEMPORÁNEO



Seleccionado por Abdel Fattah, regalo de cumpleaños.
el año anterior le llegó el movimiento sufi
internacional, tanto ellos como Idris Shah
son sufis contemporaneos desligados de la
religión.

Idries Shah

El gran maestro sufí contemporáneo



Existe un alma espiritual profunda en Oriente, lo hemos reconocido. Pero la vinculamos más con las tradiciones nacidas en China y la India que al mundo musulmán, al que asociamos el sufismo. Esta dificultad para aceptar dicha tradición milenaria como una de las grandes fuentes espirituales de la humanidad obedece a nuestra atávica dependencia de los arquetipos colectivos inconscientes. Por ello seguimos temiendo y rechazando al sarraceno que tuvo en ascuas a nuestro mundo occidental hacia mediados del milenio que termina.

Pero Idries Shah supo vencer esta barrera al vestir al sufismo con atuendos occidentales, y demostrando que el alma del sufismo puede cubrirse legítimamente con los ropajes de cualquier cultura.

Idries Shah, sabio y escritor, considerado el principal maestro del sufi contemporáneo, produjo más de 35 libros que han vendido hasta la fecha más de 15 millones de ejemplares. Estuvo involucrado en un gran número de empresas de corte humanitario, académico, científico y comercial, destacando entre ellas su participación como socio fundador del Club de Roma, del que emanó el famoso informe sobre los limites del crecimiento, concepto que a poco andar se lo tragó el frenesí posmodernista. También fue asesor de numerosos monarcas y jefes de estado; pero, por sobre todo, fue narrador de cuentos, un maestro que ocupó lo mejor de su tradición para hacer llegar a Occidente el mensaje de esta tradición espiritual milenaria.

"No fue difícil - argumenta Shah, a pesar de todas las dificultades que debió enfrentar – presentar a Occidente los muchos aspectos y la presente importancia del sufismo, dados dos requisitos previos: libertad de publicación, y una creciente insatisfacción, en muchas culturas, con autoridades obtusas e ignorantes."

Si osáramos afirmar que la vida de Idries Shah es una gran fábula, inventada del principio al fin por Mulla Nasrudin, ¿acaso estaríamos falseando la verdad?, ¿O nos situaríamos, por el contrario, en el centro de la tradición sufi, permitiendo – en el mismo acto, por un momento – que nosotros queridos lectores no supieran cuál es el real valor de verdad de aquella realidad que tomamos como verdadera?

Sin embargo, Idries Shah es real. Tal real y tan contemporáneo que sólo en el reciente 23 de noviembre de 1996 el mundo debió llorar su muerte. ¿Y quién es Nasrudin? El es una ficción sufi; Un personaje legendario que habría sido inventado por los derviches, si bien nadie se resigna a creerlo definitivamente. Su nombre completo es Mulla Nasrudin, aunque también le llaman Mulaj Nassr Eddin. Desconocido para Occidente, Idries Shah nos lo presentó en sus libros, dándose con ello a conocer a sí mismo. Por medio de ambos, el sufismo se ha ido expandiendo en este lado del planeta.

Los relatos sobre Nasrudin se cuentan por cientos, y narrados en las tertulias de las caravanas, en los hogares y aún – en este frenético fin de milenio- en programas radiales a lo largo de y a lo ancho de todo el Asia. Quien los narra entretiene efectivamente a su auditorio porque, en un nivel superficial, las historias tienen siempre un carácter humorístico; pero también contiene un segundo nivel de lectura más profundo, que tiende un puente, como dice el mismo Idries Shah en su libro Los sufis, "entre la vida mundana y una transmutación de la conciencia, de una forma que ninguna literatura ha sido capaz de alcanzar".

Del mismo modo que Nasrudin, Idries Shah enseñó a través del arte de las narraciones. Su enseñanza fue su contar, y su vivir fue su encarnar la tradición sufi en toda su expresión. Shah introdujo el sufismo en el Occidente contemporáneo, aportando con ello las esperanzas de renacimiento de nuestra época la sabiduría de esta milenaria tradición espiritual.

La tradición sufi ha envuelto siempre en el misterio a Nasrudin, manteniéndolo en el limbo entre origen histórico y uno ficticio. Los eruditos de todos los tiempos – contra cuya pedantería este personaje siempre afila sus dardos- se han devanado los sesos tratando, infructuosamente, de descifrar las trazas de su origen.

Relata Idries Shah que un intelectual contemporáneo visitó a un derviche para solicitarle alguna pista que le permitiera demostrar finalmente la condición de personaje histórico de Nasrudin, a lo que recibió esta respuesta: "Podría usted soltar una araña sobre un charco de tinta, y observar las marcas que va dejando al salir. Esto quizás le daría una fecha exacta o algún otro indicio."

Pero eso, sobre todo, la gente del pueblo la que se ha encargado de darle vida a este personaje, llegando a crearle una biografía, y aún a consignarle un lugar a la tumba donde reposarían sus restos.

La verdadera vida de Shah

Para conocer los datos ciertos de la vida de Shah no se hace necesario recurrir a las patas entintadas de una araña; basta con digitar su nombre en la pantalla y bajar una pagina de Internet, para establecer su nacimiento en Simla, India, el 16 de junio de 1924.

Y si seguimos recorriendo con la mirada la pantalla de nuestro computador, en esta verdadera locura de coexistencia de mil tiempos distintos que nos trae este fin de siglo, descubriremos cómo la tecnología más moderna pone ante nuestros ojos la imagen de un maestro arraigado a las fuentes más ancestrales de la vida. Nacido en el seno de una familia hashemita, su árbol genealógico y títulos –confirmados y acreditados en 1970 por doctores de la ley del Islam- lo vinculan, y nos remontan, al propio profeta Mahoma.

Y los cruces continúan, pues su madre era occidental: escocesa, aunque ya hemos aprendido a no asombrarnos de esta confluencia entre la India e Inglaterra, que se ha hecho patente en las vidas de tantos maestros espirituales contemporáneos que hemos leído en estas paginas. En Gran Bretaña conoció al padre de Idries Shah, el escritor y respetado pensador Sirdar Ikbal Ali Shah, quien a la sazón estudiaba medicina en Edimburgo. Este especial matrimonio se fue a vivir a las tierras altas de Afganistán, en Pagham, residencia tradicional de la familia paterna, lugar donde nació Idries.

Tal como su padre antes, se sintió en casa tanto en Oriente como en Occidente. Fue educado por tutores privados europeos y del Oriente medio, y también se formó en extensas travesías y múltiples encuentros con personas de enseñanza, lo que caracteriza el método sufi de educación y desarrollo. Vivió gran parte de su vida en Inglaterra, cerca de Tumbridge Wells. Cursó estudios durante una breve temporada en el Saint Catherine s College, de Oxford, y asumió las maneras de un típico británico. Se casó con Cynthia (Kashfi) Kabraji en 1958, a sus 34 años, y de este matrimonio nacieron un hijo y dos hijas.

Paciencia de Sufi

Los sufis han dicho que les tomó 800 años de trabajos preparatorios conseguir que el Islam los aceptara. Esto pone de manifiesto, como mínimo, que poseen una mirada de largo plazo sobre los procesos del desarrollo de la espiritualidad humana.

Paradójicamente, al final de este proceso, es el islamismo el que proclama al sufismo como algo de su propiedad, refiriéndose a él como una secta islámica mística. Los sufis no se dedican a polemizar sobre este tipo de afirmaciones, pero, ¿puede sostenerse una interpretación como esa cuando el sufismo –aún con mayor paciencia- se "ofrece" a Occidente sin revestirse al "Islamismo"?

Surge entonces la validez de la postura sufi, y con ello la interpretación de los hechos que consigna que en ciertas épocas las escuelas espirituales ofrecen su sabiduría a las culturas o religiones que estén dispuestas a escucharlas, o bien aportan el material que da finalmente nacimiento a una nueva religión.

Shah dice que cualquier reaparición del sufismo ocurre siempre con los ropajes de las culturas en donde busca sembrar; en su forma nunca será algo exótico o extravagante para ese mundo, para evitar así el rechazo, y favorecer así a que las personas lleguen a su esencia.

A esta "penetración" ha contribuido desde siempre Nasrudin. Tanto impacta la sabiduría popular llena de ironía de este personaje, que diversas culturas lo han acogido sin saber que dejan entrar un verdadero "caballo de Troya" de una propuesta mística espiritual. Como ejemplos pintorescos de esta penetración, la Sociedad Británica para la Promoción del Conocimiento Cristiano publicó un libro con vario de sus relatos, y el gobierno ruso realizó una película llamada las aventuras de Nasrudin, incluso los griegos, que son reacios a incorporar elementos de la civilización árabe, aceptan a Nasrudin como parte de su herencia cultural.

Y más aún, se dio la paradoja de que el Ministerio de Información de Turquía publicó una selección de chistes de este supuesto predicador musulmán arquetipo del místico sufi, al mismo tiempo que por ley disolvía las ordenes de derviches, los iniciados de la corriente esotérica que creó a Nasrudin.

Con ropaje occidental

Siguiendo sus preceptos, Shah revestiría sus enseñanzas, pero sobre todo su vida, con el ropaje de Occidente. Y qué más adecuado para la obtención del permiso que le permitiría propagar ideas en nuestro mundo que convertirse en escritor. Así, escribió más de 35 libros y más de 100 monografías académicas. Sus libros, principalmente dedicados a difundir la enseñanza del sufismo, tuvieron tiradas de venta que envidiarían los best sellers, llegando a superar los 15 millones de ejemplares vendidos, en 12 idiomas.

Junto con el oficio de escritor, asumió, pasados los treinta años de edad, como Director de Estudios del Instituto para la Investigación Cultural, una fundación educacional que investigaba y publicaba temas de cultura comparada respecto del pensamiento y la conducta humana. Cuando actuaba en dicho cargo, fue invitado a dictar conferencias en varios lugares, incluidas la Universidad de Stanford, en EE.UU., y la Universidad de Génova, en la que era profesor visitante.

Finalmente, y nada se podría como más adecuado, incursionó en el mundo empresarial. A partir de esta última experiencia, y por conocimiento de la lógica comercial de Occidente, sabía que la circulación de libros estaría siempre gobernada, como todo lo que es comunicación masiva, por los rankings de venta. Ello lo llevó a fundar una editorial, la Octagon Press, con el fin de mantener en circulación sus libros cuando las casas editoriales lo retiraran de sus listas. Además de este propósito, estaba el de crear una línea de publicaciones que estableciera un contexto histórico y cultural amplio sobre el pensamiento y la acción sufis. Tuvo, además, un tercer objeto en esta empresa, referido a generar información sobre Afganistán, previendo la importancia de esta labor como una tarea de registro y preservación cultural, en vísperas de la trágica devastación de ese país.

Del mismo modo que Shah buscó asemejarse a las occidentales, desarrolló "desde adentro" los elementos para establecer lo que lo diferenciaba. "Soy de ustedes pero no soy igual que ustedes", sería un mensaje táctico que le podríamos atribuir.

En su vida cultivó relaciones con personas de todas las clases sociales y todos los estamentos, desarrollando, además, una personalidad multifacética, que combinaba un sentido de alta autoexigencia y logros personales con una acción de servicio y de educación a los demás. También fue poseedor de una actitud liviana y llena de humor ante la vida. Además de ser un incomparable narrador de cuentos e historias, fue también un excelente cocinero. Los afortunados invitados a alguna de sus cenas viajaban desde distintos puntos del mundo para no perdérselas.

También era usual verlo deambulando en ferias de antigüedades –aún en sus últimos meses de vida- buscando piezas exclusivas, tanto de Oriente como en Occidente, para lo cual había desarrollado una especial habilidad. Muchas personas han dado testimonio de cómo las enseñanzas que les brindó este sabio maestro espiritual producía un beneficio directo para su desarrollo profesional en los más variados campos.

Cuenta Doris Lessing, la afamada escritora británica, que los jóvenes científicos se acercaban a Shah para preguntarle: "¿Qué es lo que usted posee, aparte de su tradición y que los modernos investigadores podamos utilizar, que podamos haber pasado por alto, o quizá ni siquiera sospechar que existía?" Un musicólogo testimonió que Shah lo ayudo a descifrar canciones antiguas del Egipto, que no habían sido tocadas o cantadas durante más de 3500 años y que fueron posteriormente transmitidas por la radio BBC de Londres. Un científico que fue honrado durante la Segunda Guerra Mundial por sus inventos en radares para la Marina, asegura que muchos años ante Shah lo ayudó en la investigación y el desarrollo de sus patentes pioneras en ionización. Un destacado arquitecto ingles también le reconoce gran influencia en la dirección que tomaron sus propuestas sobre urbanismo. Por todo ello, Doris Lessing afirma: "He observado lo que sucedía: una simple pregunta abría todo un nuevo campo". Y todo un nuevo mundo, nos atreveríamos a agregar.

Shah y los eruditos

Se cuenta que Nasrudin transportaba en balsa de una orilla a otra a un erudito, quien, aprovechando la ocasión para entablar un diálogo, le preguntó si había aprendido gramática, a lo que nuestro héroe responde que no. El erudito le dice que con ello ha perdido la mitad de su vida. A su vez Nasrudin le pregunta al erudito si ha aprendido a nadar, a lo que este contesta que no. "Entonces –le responde- habrá perdido usted toda su vida, porque nos estamos hundiendo". Este relato ilustra el sentido practico del sufismo, e ironiza sobre lo poco relevante que es, en la senda de un camino espiritual, el intelecto lleno de erudición. Se puede inferir aquí en una analogía con el efecto que producen los Koan del Zen, donde la respuesta del maestro interrumpe la cadena lógica del pensamiento lineal o intelectual, para permitir al discípulo la visión de una verdad más transcendente.

Periodistas occidentales, caracterizados por su "ojo de águila", y habiendo probablemente leído algunas referencias a Nasrudin, postularon en algunos artículos de prensa que el "caballo de batalla" de Shah para exponer sus enseñanzas en Occidente era atacar a los eruditos. Un amigo cercano le preguntó al sabio sufi si esto era así, a lo que Shah respondió: "Yo he criticado sólo a los catedráticos indignos y triviales. El hecho de que algunos académicos piensen que me dirijo a ellos personalmente debe ser interpretado por un psicólogo, no por mí... El verdadero catedrático, por otra parte, tiene un sentido del humor que los eruditos triviales no tienen". Luego reflexionó por un momento, para agregar que en todo caso, todo eso era historia del pasado: "Unos eruditos me atacaron, otros eruditos me defendieron. Ahora siguen peleando entre ellos. Yo no tengo parte en esa disputa; es entre terceras partes".

Apaleando a Occidente

Hacia 1964, habiendo cumplido Shah cuarenta años, dio a luz el libro Los sufis, que marcaría un hito, tanto en su presencia pública como en el conocimiento de Occidente sobre esta escuela milenaria. Todo lo divulgado anteriormente había sido escrito por estudiosos, escolásticos, en dos palabras, por no-sufis. A poco andar este libro se convirtió en un clásico, pues se reconoció en él la presencia de una tradición mística genuina.

Ante la pregunta que le formuló un estudiante acerca de otro de sus libros, La sabiduría de los idiotas, Shah afirmó que la fraternidad sufi sostiene tres cosas: que la enseñanza sufi conduce a un reino de iluminación humana superior; que aunque su enseñanza cambie en sus formas exteriores, el sufismo ha existido siempre; y que la finalidad de la enseñanza es provocar experiencias que conduzcan a un conocimiento elevado.

Más aún, agregaba que los sufis postulan que todo aquello que proclamamos como logros de Occidente forma parte del conocimiento sufi desde siglos atrás: las teorías sobre la evolución, por ejemplo, o el poder contenido en el átomo. Sin contar que los conceptos psicológicos y sociológicos de esta tradición están muy por delante de su respectivo conocimiento occidental, al punto que Shah se solazaba en llamar "ciencias infantiles" a nuestra antropología y psicología. Ilustraba esto último afirmando que las enseñanzas de Freud y Jung debían ser rastreadas en Al Ghazzali e Ibn El Arab, quienes vivieron en el siglo XII, habiendo el primero escrito bastante sobre el tema del condicionamiento.

Doris Lessing, en su introducción al libro Aprender a aprender, de Shah, agrega agua al molino afirmando que nuestros contemporáneos afirman con toda facilidad y rapidez que todos estamos condicionados, pero no se toma mucho la molestia en averiguar cómo. Menos aún, de intentar escapar de sus mecanismos. Ella, que durante más de treinta años siguió las enseñanzas sufis, no duda en decir que ellos, desde su conocimiento, nos ven como "retrasados, bárbaros, faltos de elementos e información, primitivos...". A pesar de ello, Shah, con gran experiencia, se dedicó durante muchos años a responder a las miles de cartas que le llegaban, aunque anhelaba siempre recibir preguntas más instruidas, más complejas y basadas en una mayor autocomprensión. En Aprender a aprender –justamente una compilación y selección de su nutrida correspondencia- aparece, en medio de su paciencia, esta condescendiente mirada sufi a nuestros contemporáneos. Dice así: "Después de escuchar a algunos cientos de personas que explican cómo se sienten, y después de leer algunas docenas de cartas de buscadores, hasta una maquina vería con seguridad el esquema de suposiciones triviales con que trabajaban, incluso los más apasionados", y refiriéndose luego al creciente interés en ciertos círculos por la creación de grupos de trabajo personal, afirma lapidario que "los que no tienen cabeza para leer libros, se excitan por el contacto personal".

Más descarnado aún es un cuento que solía contar Shah, y que asegura que es de relato común de la India. Trata de un estudiante indio en EE.UU., quien oyó de un compatriota suyo que enseñaba espiritualidad hindú a occidentales. Estaba establecido allí, pero pasaba la mayor parte de su tiempo en su ashram cerca de Delhi. El joven estudiante, de regreso a la India, buscó al gurú para convertirse en su discípulo, pero el asistente del gurú le señaló que sólo aceptaban a Europeos y norteamericanos. El joven, estupefacto, le señala que los días de discriminación colonialista habían pasado. Entonces, aparece el propio gurú quien le explica cálidamente que se trataba de otra cosa: "¿Has visto realmente a la espantosa gente que quiere beber en profundidad la espiritualidad hindú? Estoy tratando de proteger a mi país de ellos".

El modo de enseñanza Sufi

Durante muchos siglos el sufismo ha entregado su conocimiento por medio de historias o cuentos con enseñanzas, porque su efecto en "las zonas interiores de la mente humana son directas y seguras", al decir de Shah. Las historias no se resisten a una interpretación, es decir, a una metalectura; se las debe dejar ser y dejar hacer. Son extraordinarias, y nunca vemos que se dejen arrastrar por el sentimentalismo. Las historias son –y transmiten- la enseñanza:

"Un día Nasrudin entró a la tienda de un hombre que vendía toda clase de objetos.

-¿Tienes cuero?
-Sí.
-¿Y tachuelas?
-Sí
-¿Y tintura?
-Sí
-Entonces, ¿por qué no te haces un par de botas?"

Explica Shah que el relato subraya la misión del maestro místico, escencial en el sufismo, que ofrece al presunto estudioso el punto de partida para hacer algo, y este algo, es el "trabajo propio", pero dirigido, que constituyen la característica más relevante de la enseñanza sufi.

Para reafirmar este punto, una vez contó acerca de su propio proceso de aprendizaje. Cuando vivía en uno de los centros de enseñanza sufí, le surgió la pregunta de por qué todas las personas que iban por enseñanza debían trabajar en tareas practicas como jardinería, aseo y otras, en circunstancias en que había muchos estudiantes muy adinerados y muy importantes. Pregunto a su maestro por que no contrataba trabajadores especializados para esas tareas, dejando a los discípulos más tiempo para el estudio.

¨Como es costumbre entre los sufis –relata -, me dijo que me fuera y encontrara las respuestas por mí mismo, y luego volviera cuando las tuviera, para ver asta donde yo estaba efectuando solo preguntas frívolas. De modo que pase tres o cuatro semanas meditando sobre el asunto. Primero, puse por escrito todas las posibles razones que se ocurrieran, luego eche un vistazo a la forma en que se hacían las cosas, estudiando la vida a través de la vida, hasta que llegue a las respuestas.

Así, a través de los relatos, los sufis van abriendo una visión completa sobre la condición humana:

Un día, el mullah entró en una tienda. El propietario se acercó a él para atenderlo.

-Lo primero es lo primero – dijo Nasrudin -, ¿me has visto entrar a tu tienda?.
-Naturalmente.
-¿Me habías visto alguna otra vez?.
-Ni una sola en toda mi vida.
-entonces, ¿ cómo sabes que soy yo? ¨

Idries explica que aquí se pone de relieve la falsedad de la creencia general de que el hombre posee una conciencia estable. "Merced a impactos internos y externos, la conducta de casi todo el mundo varia de acuerdo con su estado de animo y salud (...) En el sufismo, es toda la conciencia la que en definitiva debe ser transformada, comenzando por el reconocimiento de que el hombre no regenerado es poco más que una materia en bruto. Carece de naturaleza fija, de unidad de conciencia. En su interior hay una esencia. Esta no se halla vinculada a todo su ser, ni siquiera a su personalidad. En última instancia, nadie sabe automáticamente quien es en realidad, pese a la creencia en sentido contrario".


Fuente:
Autor: Eduardo Yentzen
Revista "UNO MISMO"

domingo, 19 de agosto de 2007

EL ROSTRO DE DIOS


El rostro de Dios

Dice el versículo 26 del capítulo primero del Génesis: "Y por fin dijo: Hagamos al hombre a imagen y semejanza nuestra..."; y dice el 27: "Crió, pues, Dios al hombre a imagen suya; a imagen de Dios le crió..."

En una de las tradiciones sufis del siglo X d.C., ¡hace más de un milenio!, el eneagrama tenía un nombre bellísimo: El Rostro de Dios. Una, no la única, de las interpretaciones, es que cuando nace un niño, la Luz Blanca Divina se refracta en un prisma generando nueve colores y de uno de ellos es la Chispa Divina que cada ser humano recibe y poseerá por el resto de su vida: su virtud. La Compasión de la Verdad, El Amor Activo, La Serena Perfección, La Libertad del Humilde, La Verdad Esperanzadora, La Armonía Original, La Generosidad Omnisciente, La Valentía de la Fe, La Templanza del Gozo... Imposible decidir cuál es más hermosa... Todas son cualidades del Ser, Atributos de Dios.

Esto significa que mi número en el eneagrama es la vía o forma con la cual puedo expresar como está presente en mí, la imagen y semejanza de Dios. Nada menos.

Por eso la persona vale por lo que es y si cada uno de nosotros tenemos esa imagen y semejanza, ¿qué hace mi número en el Eneagrama? Me muestra el camino, la metodología y a la forma con las cuales puedo y debo expresar y vivir, ya que está viva en mí, la imagen y semejanza de Dios. Y el Uno lo expresa como Uno, el Dos como Dos y el Tres como tal... Así, todos los seres humanos hasta el Nueve.

Según estos sufis, cada uno de los números en el Eneagrama, es como una piedra preciosa en la cual se refleja la Luz de Dios en forma inequívoca, única e irrepetible. Esto indica que los sufis ven al Eneagrama como un mosaico, cuya belleza está en la variedad de sus colores... de todo el colorido.

Ese colorido lo da cada una de las piedras, siendo el color que le corresponde ser. Si faltase una piedra u otra, se produciría un vacío y el Mosaico estaría incompleto. A una piedra yo no podría darle el color que ella no puede dar, a ninguna otra tampoco. Pero a cada una de ellas, sí tengo el derecho de pedirle el color que debe dar. De allí que afirmemos que ningún número es mejor que otro. Debo solo esperar de él, o pedirle, la Luz que le corresponde dar. Es posible que en un momento dado, según de dónde provenga la luz, una piedra ilumine más que otra. Pero en otro momento, por la misma razón, ilumine menos. Por eso la maravilla de la vida, espectáculo de Luz y Sonido, es una compilación de colores, de luces, de reflectores que van cambiando.

La enseñanza inherente es que hay que respetar y aceptar a cada uno como es y que los números no se discuten ni se oponen. Lo que se opone es la actitud que yo tomo ante otra persona -mi pasión- también característica entre nueve posibles. Quiero que todos sean como yo, como mi número, lo cual aparte de complicado me empobrece. Si pretendo que todos sean como yo, lo que estoy es tratando de impedir que el Rostro de Dios brille en el mosaico, y mi llamado no es a exigir e imponer a los demás que sean como yo. Mi llamado es a que mi corazón sea el espejo que refleje la luz de Dios con ese bello color propio.

¡Que hoy y siempre renazca en cada uno de nosotros el niño Dios e ilumine su entorno con el color de su brillo natural!

Sarfaraz

Personarte

sábado, 18 de agosto de 2007

QUE ES RELIGIÓN


Salam Hayar más material para tus divinos Blogs.
Abdl Fattah


La Verdadera Religión

La verdad siempre ha sido y siempre será. Podemos saber esto siempre y cuando retiremos la máscara del ego y no seamos atrapados en la oscura trampa de la auto-indulgencia. La verdad estuvo originalmente cristalizada en las varias creencias ancestrales que formaron los estándares culturales del tiempo. En otros períodos en la historia, ha sido cristalizada en religiones tales como el Hinduismo, Budismo, la religión de Zoroastro y Beni-Israel, en el Cristianismo e Islamismo así como también en todas las otras religiones, conocidas o desconocidas para la humanidad.

En realidad, sin embargo, existe una sola Verdad. La Verdad nunca ha sido otra que una y la misma, cualquiera que sea la interpretación con la que ha sido impartida dentro de las limitaciones del entendimiento humano a través de todas las épocas –un proceso que ha resultado en trágicas distinciones y diferencias que dividen a la humanidad a nombre de la religión.

Hay momentos en la vida en que nos contentamos con solo un sonajero, así como los niños, pero en otro momento en la vida un instrumento musical resulta más apropiado a nuestro nivel de apreciación. Luego, en un momento posterior de despertar interior, cuando el horizonte de nuestra consciencia es lo suficientemente ancho para abrazar la unidad de los ideales religiosos, el corazón puede posiblemente llegar a afinarse con la siempre-sonante sinfonía celestial de sabiduría.

Desafortunadamente, las condiciones en el mundo son tales que las formas religiosas se mantienen en las manos de aquellos que confinan la sabiduría al entendimiento externo, delimitado por normas y doctrinas. Como resultado de este adoctrinamiento, las siguientes preguntas surgen en las mentes de los seguidores: ¿es importante ceñirse a las reglas de una religión, o es vivir la esencia de esa religión importante? Posiblemente se pueda responder que la verdadera religión es la adoración de Dios, Cuya presencia se revela en toda la creación. Por lo tanto, no importa en qué casa se ore, dado que Dios está siempre presente en cada corazón devoto, seamos o no conscientes de esa Divina Presencia.

Posiblemente podemos empezar por respetar las creencias e ideales de otros, aún cuando puedan diferir de las nuestras. Este espíritu de tolerancia, cuando se desarrolla, puede traer consigo el sentimiento de hermandad que es la esencia de todas las religiones. La idea, "Tú y Yo somos diferentes" o "Tu creencia es diferente de mi creencia"o "Tu religión es diferente de mi religión", nunca unirá la humanidad. Aún con la excusa de una gran fe en nuestra propia religión, herir los sentimientos de otro no es nunca el propósito de la religión.

La religión es un arte. Es el arte de la sacralidad. El sentimiento de sacralidad viene de lo profundo del corazón que puede llamarse altar divino. No importa que tan hermosa o impresionante pueda ser una forma religiosa, si no hay sinceridad en el corazón del devoto, todo es en vano. Por lo tanto, la verdadera religión es ese sentimiento que puede encontrarse dentro de lo más profundo de nuestro ser.

Del maestro sufi Hazrat Inayat Khan.

QUE ES UN SUFI




Salam Hayar !!!

Creo que te gustará seguimos siendo Sufis
Descodificados y desdogmatizados.

Abdl Fattah


¿Qué es un Sufi ?

¿Qué es un Sufi ?

Alguien que no se separa de los demás por opinión o dogma y que concibe el corazón como el Reino de Dios.

¿Qué desea el Sufi ?

Remover el falso yo y descubrir a Dios dentro de sí mismo.

¿Qué enseña el Sufi ?

Felicidad.

¿Qué busca el Sufi ?

Iluminación.

¿Qué ve el Sufi ?

Armonía.

¿Qué regala el Sufi ?

Amor a todo lo creado.

¿Qué obtiene el Sufi ?

Un mayor poder de amor.

¿Qué encuentra el Sufi ?

A Dios.

¿Y qué pierde ?

El yo.

Hazrat Inayat Khan
Fundador del Movimiento Sufi Internacional

A la palabra 'Sufi' se le han atribuído varios orígenes, entre ellos palabras que significan 'pureza' y 'sabiduría'. El Sufi, entonces es alguien que ha descartado todo lo que no pertenece a su esencia más íntima, y que ha cultivado el jardín del corazón, ya que no hay otro lugar para que la sabiduría crezca.

El Sufi ve la Divina Presencia reflejada en todos los nombres y formas y no es limitado por ninguna. Sabiendo que ninguna distinción hecha por el hombre puede contener al Unico Ser, el Sufi ofrece respeto sincero a todas las formas de adoración, mientras busca siempre liberarse de limitaciones dogmáticas.

El Sufi es uno que tiene dos puntos de vista : el suyo y aquel del otro.

viernes, 17 de agosto de 2007

LA ÉTICA NAQSHBANDI

La ética y el credo de los Naqshbandis

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1. Creemos en la Unidad del Ser.

2. Dios es la Fuente desde donde fluye toda la vida y hacia donde toda la vida retorna.

3. El Amado, Dios, aparece con incontables nombres y atributos.

4. El Bienamado es el Creador de todo; toda la creación está impregnada de la misericordia de Dios.

5. La misericordia y la benevolencia incluyen también una guía estricta y majestuosa.

6. En la creación manifestada, el Amado se revela a Sí mismo mediante dos aspectos complementarios: la belleza (misericordia) y la majestuosidad (justicia).

7. La humanidad fue creada "por las 'manos' del Amado".

8. En el estado primordial de suprema cercanía, toda la humanidad reconoce al Amado como a su Señor.

9. Toda la humanidad lleva en la profundidad de su ser el sabor y la memoria de esta cercanía primordial. Ello crea una gran añoranza: hombres y mujeres anhelan volver al "estado en que ellos 'eran' antes de que ellos 'fuesen'".

10. Esta memoria latente se revive mediante la práctica del dhikr, o recuerdo del Amado.

11. En la tradición Naqshbandi, el dhikr es practicado en silencio. El dhikr silencioso produce una impresión intensa y permanente en el corazón (naqsh = "impresión, sello; band = "unir, atar").

12. No hay tiempos ni lugares prefijados para la práctica del recuerdo de Dios; el Bienamado es recordado siempre y en todo lugar, ya sea individualmente o en grupo. Cuando nos encontramos en las reuniones de grupo, practicamos la meditación del corazón en silencio.

13. Creemos que nuestra vida es un viaje hacia el Amado. A pesar de que este es un recorrido individual, nos unimos para ayudarnos mutuamente, y para fortalecer la energía del amor.

14. Consideramos que este viaje no es posible sin un guía. El guía es nuestro maestro.

15. El maestro es un ser humano que se ha entregado totalmente a la voluntad del Amado, y por ello, se ha transformado en un espejo en el que se reflejan los distintos aspectos de la Divinidad.

16. Creemos que en último término, el maestro externo apunta hacia el maestro o guía interno, que reside en la profundidad del corazón de todo ser humano.

17. Aparte del dhikr silencioso hay muy pocas otras prácticas específicas. Aspiramos e intentamos que todas nuestras actividades, día a día, minuto a minuto, se realicen entregándonos a la voluntad del Bienamado.

18. Llevamos una vida común y corriente, y trabajamos respetuosamente dentro de los límites de nuestra inclinación particular, talento, entrenamiento y profesión. Muchos de nosotros trabajamos como educadores, terapeutas, médicos, artistas y artesanos, en el vecindario donde vivimos.

19. Consideramos que la vida familiar ayuda a madurar, tomar responsabilidad y crecer interiormente.

20. Independientemente de lo que hagamos o de donde estemos, tratamos de no quedar atrapados en nuestras circunstancias, labor, o pertenencias, ni de ser posesivos con las personas o los objetos. A esta práctica se llama "soledad en la multitud o pobreza del corazón".

21. Observamos estricta y humildemente las leyes y reglas de los países en los que vivimos.

22. Tratamos de "limpiar nuestro propio terreno" en vez de sermonear a nuestros vecinos y vecinas sobre como "limpiar" el de ellos.

23. Evitamos manifestaciones e innecesarias discusiones públicas.

24. En tiempos de adversidad colectiva, oramos silenciosamente en nuestros corazones por el bienestar del mundo.

25. En cada reunión, antes de la meditación grupal, oramos silenciosamente en nuestros corazones por el bienestar de aquellos que lo necesitan, de acuerdo con el pedido de los amigos y familiares del necesitado que se encuentren entre nosotros.

26. Respetamos los diversos senderos, creencias, opiniones y formas de conducta humana. Entre nosotros hay practicantes de diferentes religiones y credos.

27. Consideramos que nuestra libertad personal termina donde comienza la libertad de nuestro vecino.

28. Intentamos dar primacía a nuestros amigos sobre nosotros mismos, mas usamos nuestra honesta discriminación para no abusar el respeto que nos debemos hacia nosotros mismos.

29. En todas nuestras circunstancias, las que oscilan entre felicidad y sufrimiento, practicamos la actitud correcta hacia el Bienamado: en tiempos felices cultivamos el agradecimiento, y en tiempos de dolor, la actitud de perseverancia.

30. Creemos que el sendero es eterno, y que su mensaje ha sido trasmitido desde tiempos inmemoriales, en diferentes lugares, mediante una cadena ininterrumpida de maestros.

31. Creemos que todos los caminos llevan a Dios.

http://www.goldensufi.org/s_etica.html

domingo, 12 de agosto de 2007

HADIYA


HADIYA

Mi querida Yamila quiero hablarte de las mujeres de los tiempos del Profeta (s.a.w.), quiero que conozcas las historias de estas mujeres sublimes y que igual que me trasmitieron a mi su esencia, puedas tu trasmitirla también, para que no se pierda su dignidad ni su fuerza espiritual y para que los hombres no puedan relegarnos a un lugar secundario en nuestras vidas, ya que en el Islam, el Profeta luchó mucho por ello. Las mujeres tenemos un rango elevado, se nos considera igual que a los hombres ante Allah y aunque somos diferentes, nos complementamos, nuestro querido Profeta nos liberó de la esclavitud y nos otorgó el derecho a la herencia y el divorcio, también a que los hombres se responsabilizaran a casarse con nosotras y a cuidar a nuestros hijos, Arabia antes de los tiempos de MUHAMMED era muy salvaje y los hombres tomaban infinitas mujeres sin responsabilizarse de ellas ni de sus hijos, el reguló la poligamia a su mínima expresión diciendo “Podéis tomar una , dos , tres o cuatro mujeres, pero si no sois capaces de tratarlas a todas por igual tomad solo una…” Esto en su momento fue muy evolucionado y sutil, estaba reduciendo la poligamia a la mínima expresión incluso invitando a la monogamia a los que no pudieran cumplir con esta sugerencia. Para nuestros hermanos los cristianos la mujer no tiene alma, esto es una barbaridad, nosotras ante Allah tenemos los mismos derechos y responsabilidades que los hombres, no lo olvides nunca.

Ahora te hablaré de Hadiya que fue la primera persona en convertirse en musulmana y fue una mujer nunca lo olvides:

Era una mujer rica de la Meca, una mujer de negocios, se dedicaba al comercio internacional a través de las caravanas de camellos, hija de Jasalid del Clan de Asad, había estado casada dos veces, después de la muerte de su segundo marido, se planteo volverse a casar.
Muhammed era conocido en la Meca como “Al- Amin” el digno de confianza, pues había llevado a cabo varios viajes como caravanero y los que le habían confiado sus mercancías daban testimonio de su impecabilidad y buenos modos para el comercio.

Hadiya le encargo una caravana comercial a Siria y cuando regresó MHMMD después del éxito de la expedición y las rentas multiplicadas de la operación mercantil, Hadiya empezó a mirarle con otros ojos.

MHMMD tenía entonces 25 años y la viuda Hadiya tenía 15 años más que é, pero se conservaba muy bien y se sentía todavía bella.

Ella busco de intermediaria a su amiga Nufaisa y esta lo llevo en presencia suya. Hadiya le dijo”…Hijo de mi tio, te amo por tu parentesco conmigo y porque tu siempre estás en el centro, sin ser de los que buscan llamar la atención por tus opiniones y te amo por tu formalidad, por la belleza de tu carácter y la veracidad de tus palabras…” (I.I. 120) y después de esta bella declaración de amor, le ofreció matrimonio, fue Hamsa el tio de MHMMD el que fue a ver Amr y le pidió la mano de Hadiya, ellos acordaron la dote que MHMMD entregaría, doce camellas.

MHMMD Y Hadiya fueron un matrimonio lleno de bendiciones y felicidad tuvieron 6 hijas, dos varones y cuatro hembras, el primogénito se llamaba Qasim, pero el niño falleció muy pronto.

Hadiya era confidente de MHMDD y compartían con complicidad una espiritualidad pura y unitaria.
MHMMD iba a menudo a meditar a una cueva del monte Hira, cuando un día después de sus oraciones se le apareció Yibril (El Arcángel Gabriel) esto le sucedió en plena madurez, ya que había cumplido los cuarenta años.

El Ángel se le apareció en forma humana y le dijo “recita” y el le contestó “no soy un recitador” esto sucedió dos veces más y a la tercera el Ángel dijo:
¡ Recita en el nombre de tu Señor, el que todo ha creado!.
¡Ha creado al hombre de un coagulo!, ¡recita tu Señor es el mas Generoso! El que ha enseñado con el cálamo.
Ha enseñado al hombre lo que este no sabía.
(Corán XCCI, 1-5)

MHMMD se asustó y salió de la cueva pensando que estaba siendo objeto de burla de algún genio, mientras corría el Ángel se le apareció de nuevo y le dijo:
“MHMMD tu eres el mensajero de Dios y yo soy el Ángel Gabriel mandado por tu Señor” cuando llego a casa estaba emocionado y tiritaba de frío y sudor, Hadiya lo cobijó con una manta, lo abrazó y MHMMD le contó lo sucedido, se veía loco y temblaba, pero repetía “Allí se grabó todo en mi corazón” ese todo se refería al Sagrado Corán, que fue revelado en un solo instante en su pecho pero que necesitó muchos años para ir saliendo, poco a poco y en el momento adecuado para entregarlo a su comunidad.

Hadiya creyó en él desde el primer instante y le tranquilizó, fue a ver a su tío Waraqah y lo trajo hasta MHMMD, el le contó todo lo sucedido y Waraqah le contestó:
“Se te llamará mentiroso y serás maltratado, te expulsarán y declararán la guerra y si vivo para ese día, estaré a tu lado y apoyaré tu causa” luego se inclinó hacía el y le besó en la frente.

Las revelaciones se fueron sucediendo con más asiduidad y poco a poco el Corán fue iluminando a la primera comunidad musulmana.

Hadiya fue la primera musulmana convertida al Islam y su tío le siguió.

Cuando Hadiya tenía 65 años en el año 619 d C. habían estado juntos 25 años en matrimonio, fue ejemplar en su amor y amistad y el apoyo que ella siempre le brindó en los difíciles momentos que pasaron para afirmar el Islam en los corazones de sus seguidores.

Hay un Hadit del Profeta que cuenta que cuando murió Hadiya, el Ángel Gbriel le habia anunciado que diese saludos de paz a Hadiya de parte de su Señor, pues Dios había preparado para ella una morada en el paraíso.

Hadiya fue una mujer excepcional en su tiempo, simbolizaba a la mujer libre e independiente, resuelta y decidida, la primera musulmana en entrar al paraíso. Nunca llevó pañuelo ni se la separó del resto de los musulmanes y musulmanas estos actos fueron añadiéndose mas tarde por acontecimientos y transgiversaciones históricas. Hadiya es la bandera para refutar a todos los que piensan en la mujer musulmana cohibida, apartada o inferior al hombre de los musulmanes degenerados que están intentando cambiar los orígenes puros del Islam risala.

El verdadero Islam hay que buscarlo en Medina Al Munawara donde se estableció la primera comunidad musulmana con el Profeta vivo y sus compañeros (shahabas).


Fue después de Hadiya que el Profeta adoptó la poligamia, 25 años monógamo y el no inventó la poligamia, existía desde Adan paz sobre él, el la redujo a su mínima expresión, pues no se podía erradicar en aquellos tiempos y alguna sabiduría existiría en ella si Dios la permitía “Creyentes, tomad una esposa, dos, tres o cuatro, pero si creéis que no vais a tratarlas con igualdad tomad solo una” pero la redujo hasta un numero razonable y la reprobó si los hombres no estaban capacitados para mantener a las mujeres que tomaban y responsabilizarse de su descendencia.

A veces pienso que el acto polígamo después de Hadiya fue la mayor fidelidad que le ofreció, pues amar a una sola mujer, siempre conlleva más entrega y complicidad que tener varias pues no se llegan a desarrollar lazos tan íntimos.

Riduán se había emocionado contándole la historia de Hadiya a Yamila y sus ojos estaban empañados, Yamila lo observo y ella misma también se emocionó.
 
Fuente:  Libro "El cofre secreto" Hayar Aziza

miércoles, 8 de agosto de 2007

AMPLITUD DE MENTE Y ESPIRITU




Hazrat Pit-o-Murshid Inayat Khan


La Espiritualidad
es el despliegue
de la nobleza innata.

Es la Herencia Divina de toda alma.

El propósito de todo esfuerzo serio en el sendero espiritual
es tomar conciencia de esa Herencia Divina
que se revela en el despertar a la Llamada Interior.

La nobleza de espíritu,
llamada por los Sufíes "El Modo de Dios",
es un modo que no puede ser aprendido ni enseñado;
brota como una flor Divina
cuando uno/a toma conciencia de su Mensaje.

Este modo, o "nobleza innata",
es el principio religioso más elevado,
la más auténtica aristocracia del espíritu
y el ejemplo más hermoso de democracia
en el idioma del corazón,
que se expresa en términos de
tolerancia y perdón para todo.

Salat

Muy gracioso Señor, Maestro, Mesías y Salvador
de la humanidad, Te saludamos con toda humildad.
Eres la Causa Primera y el Efecto Último,
la Luz Divina y el Espíritu de Guía,
el Alpha y el Omega.
Tu Luz está en todas las formas,
Tu Amor en todos los seres:
en la madre amante, en el padre amable,
en el niño inocente, en el amigo servicial
y en el maestro que inspira.
Permítenos reconcer Te en todos Tus
sagrados nombres y formas; Rama, Krishna,
Shiva y Buddha.
Permite que Te reconozcamos como Abraham,
Salomón, Zarathustra, Moisés, Jesús, Mahoma,
Y como tantos otros nombres y formas, conocidos
o desconocidos para el mundo.
Adoramos Tu pasado; Tu presencia ilumina
profundamente nuestro ser, y buscamos
Tu bendición para el futuro.
¡Oh Mensajero, Cristo, Nabí,
Rasul de Dios!
Tú cuyo corazón constantemente tiende
hacia lo alto.
Tú vienes a la Tierra con un mensaje,
Como una paloma cuando el Dharma decae,
y enuncias la palabra puesta en tu boca,
Como la luz que llena la luna creciente.
Que la estrella de la Luz Divina que brilla
en Tu corazón se refleje en los corazones
de Tus devotos.
Que el Mensaje de Dios se difunda por
todas partes, iluminando y transformando
a toda la humanidad en
Una sola Hermandad en la Paternidad de Dios.
Amén




Hazrat Pir-o-Murshid Inayat Khan



"¿Qué puedo hacer, oh musulmanes?, pues no me reconozoo a mi mismo.
No soy cristiano, ni judío, ni mago, ni musulmán.
No soy del Este, ni del Oeste, ni de la tierra, ni del mar.
No soy de la mina de la Naturaleza, ni de los cielos giratorios.
No soy de la tierra, ni del agua, ni del aire, ni del fuego.
No soy del empíreo, ni del polvo, ni de la existencia, ni de la entidad.
No soy de India, ni de China, ni de Bulgaria, ni de Grecia.
No soy del reino de Irak, ni del país de Jurasán.
No soy de este mundo, ni del próximo, ni del Paraíso, ni del Infierno.
No soy de Adán, ni de Eva, ni del Edén, ni Rizwán.
Mi lugar es el sinlugar, mi señal es la sinseñal.
No tengo cuerpo ni alma, pues pertenesco al alma del Amado.
He desechado la dualidad, he visto que los dos mundos son uno;
Uno busco, Uno conozco, Uno veo, Uno llamo.
Estoy embriagado con la copa del Amor, los dos mundos han desaparecido
de mi vida;
no tengo otra cosa que hacer más que el jolgorio y la jarana".

Fragmento extraído del libro de Yalal ud-Din Rumi, Poemas sufíes,
Madrid: Hiperión, 1988. La versión es de Alberto Manzano.


Textos sobre pluralismo religioso de los místicos sufíes



Selección de Emilio GALINDO AGUILAR





«Dios, el Omnipresente y el Omnipotente, no está encerrado en ningún
credo ni religión, porque donde quiera que os volváis, allí está el
rostro de Dios». Ibn al-'Arabi (Murcia, España, 1165-1240).



No te apegues exclusivamente a ninguna religión, de manera que dejes
de creer en las otras; perderás no poco bien. Más aún, no acertarás a
reconocer la verdadera Verdad. Ibn 'Arabi.



Como un compás, tenemos un pie fijo en el Islam y con el otro viajamos
dentro de otras religiones. Yunus Emre (Chiraz, 1184-1256).



¡Oh musulmanes! Qué significa este aire de superioridad? Abre tu
corazón al cristiano, libera tu mente de esta vanidad. Siguiendo a
Mahoma, ¿te consideras creyente y a él le consideras infiel por seguir
al Mesías? Ambos eran profetas y ambos eran amigos, ¿por qué esta
enemistad entre vosotros? Diwân.



He reflexionado acerca de las denominaciones confesionales
esforzándome en comprenderlas. Ahora considero que existe un principio
único con numerosas ramificaciones. Por eso, no pidáis a una persona
que adopte determinada denominación confesional; con ello la
desviarías del Principio, que es solio y fundamento. A esa persona ha
de venir a buscarla el propio Principio en el que se dilucidan todas
las grandezas y todas las significaciones. Entonces la persona
comprenderá... Hallay, mártir de la verdad, crucificado el año 922.



No soy cristiano, ni judío, ni musulmán. No soy de Oriente ni de
Occidente, ni de la tierra ni del mar. Mi sitio es estar sin sitio, mi
huella es no dejar huella. No hablo de cuerpo y alma, ya que
pertenezco al alma del Bienamado…. Rumi (1207-1273)



No clames diciendo que todas las religiones son vanas, pues en todas
ellas hay un perfume de verdad sin el cual no encenderían la fe de los
creyentes. Rumi.



Cada cual reza con lo que cree; su Dios es hechura de sí mismo, y al
rezar, se honra a sí mismo. Por eso anatematiza las creencias de los
demás; lo cual no haría si fuese justo, porque el desagrado hacia la
religión ajena se basa en la ignorancia. Ibn 'Arabi



Nadie puede jactarse de haber llegado a la Verdad, si no ha sido
tratado de hereje por mil personas de peso. Yunayd



Hubo un tiempo en que yo rechazaba a mi prójimo si su religión no era
como la mía. Ahora, mi corazón se ha convertido en el receptáculo de
todas las formas religiosas: es pradera de las gacelas y claustro de
monjes cristianos, templo de ídolos y kaaba de peregrinos, Tablas de
la Ley y Pliegos del Corán, porque profeso la religión del Amor y voy
a donde quiera que vaya su cabalgadura, pues el Amor es mi credo y mi
fe. Ibn 'Arabi.



Dios, el Omnipresente y el Omnipotente, no está encerrado en ningún
credo ni religión, porque donde quiera que os volváis, allí está el
rostro de Dios. Ibn 'Arabi.



Hallé el Amor por encima de la idolatría y la religión.

Hallé el Amor más allá de la duda y de la realidad.

Ibn 'Arabi



Cuando uno adquiere una cantidad infinitesimal del Amor, se olvida del
ser musulmán, mago, cristiano o infiel. Ibn 'Arabi



¡Señor! Un día visito la iglesia, otro día la mezquita; pero de templo
en templo, sólo a Ti voy buscándote. Para tus discípulos no hay
herejía, no hay ortodoxia; todos pueden ver Tu verdad sin velos. Que
el herético siga con su herejía y el ortodoxo con su ortodoxia. Tu
fiel es el vendedor de perfumes: necesita la esencia de rosas del
divino Amor. Abu-l-Fadl Allami (India, 1551-1602).



Si sientes en lo más profundo de ti mismo que eso que te incita al
bien es tu amor por Dios y tu amor por los seres humanos que Dios ama;
si piensas que el mal consiste en apartarse de las personas, porque
Dios las ama como te ama a ti, y que perderás tu amor por Dios si
haces daño a aquellos a quienes él ama, es decir, a todos los seres
humanos… Entonces, tú eres discípulo de Jesús, cualquiera que sea la
religión que profeses. Kamill Husayn.



El odio es nuestro único enemigo. Para nosotros el mundo entero es
Uno. No estoy en la tierra para sembrar la guerra y la enemistad. El
amor es la misión y la vocación de toda mi vida. Que una única palabra
pare la guerra: ama y sé amado. Hacia nadie sentimos odio. Todo el
mundo es igual para nosotros. Yunus Emre.



Lo importante no es lo que una persona dice de su fe, sino lo que esta
fe hace de esa persona. Ibn Hazm (Córdoba, 994-1064).



Nadie puede jactarse de haber llegado a la Verdad si no ha sido
tratado de hereje por mil personas honestas. Yunayd.



Du-I-Nun, constantemente perseguido por los ulemas, fue arrestado por
orden del sultán Mutawakkil y llevado a Bagdad para comparecer ante
él. Tenía miedo, el tan humano miedo.

En la puerta de entrada encontró a una viejecita impotente que,
adivinando su estado de ánimo, le dijo:«Cuando seas introducido a la
presencia de este hombre, no tengas miedo de él y no pienses que está
por encima de ti. Sois los dos criaturas, engendrados de una misma
semilla y hechos de una misma arcilla. Ante Dios él está tan desnudo
como tú. No te defiendas, tengas razón o seas considerado culpable.
¿Por qué? Si tienes miedo de él, se crecerá ante ti, y si te
defiendes, ello sólo agravaría tu caso; sería como si acusaras
injustamente Dios no ha de ignorar lo que es de ti, porque El sabe
que eres inocente; no tienes más que rogarle para que venga a
socorrerte, y no trates de vencer por ti mismo, porque te dejaría
entre tus propias manos.



El elefante se hallaba dentro de una casa a oscuras; unas gentes de la
India lo habían llevado allí para exhibirlo. Y para verlo, varias
personas entraron, uno por uno, en la oscuridad. Dado que nadie podía
verle con los ojos, cada uno trataba de tentarlo en las tinieblas con
las palmas de las manos. La mano de uno se posó sobre su trompa, y
dijo: 'ésta criatura es como un caño de esos por donde pasa el agua'.
La mano de otro tocó su oreja: le pareció semejante a un abanico.
Otro, habiendo asido su pata, declaró: 'Opino que la forma del
elefante es la de un pilar'. Otro posó su mano sobre su lomo y dijo:
'En verdad este elefante es como un trono'. Así, cada uno hacía su
propia versión del elefante según la parte que él mismo había tocado.
Según la parte tocada e interpretada, sus afirmaciones diferían: un
hombre lo llamaba A, otro Z… Si cada uno de ellos hubiese llevado un
candil para alumbrar la estancia, la diferencia habría desaparecido de
sus palabras. El ojo de la percepción sensorial es solamente como la
palma de la mano: la palma de la mano carece de medida para abarcar la
totalidad de lo que tantea. Rumi.



Hay que ser amable con la gente y hablar de forma que te entiendan,
cuidando lo que se dice. Dios te guarde en paz. Guarda tu lengua y
conoce a los que te rodean; cuando hables con ellos omite lo que no
pueden entender. Yunayd



Excepto el Amor intenso,

excepto el Amor,

no tengo otro trabajo;

salvo el Amor tierno

no siembro otra semilla.
Ibn 'Arabi

lunes, 6 de agosto de 2007

PIR-O-MURSHID HIDAYA INAYAT KHAN


Pir-o-Murshid Hidayat Inayat Khan

En su explicación del zikar de Hazrat Inayat Khan, POM Hidayat dice:

Mientras se comunica la Música Divina de la Presencia de Dios, hay que concentrarse en la interpretación armónica de la música, asegurándose que resuena de la forma más bella posible en su propio corazón, como un Mensaje Sagrado del Amor: Amor humano y Divino. Realmente se siente el Amor solamente según el grado de anulación del ego. Como se dice, en el corazón solamente hay lugar para uno, o para si mismo o para el Dilecto.

A todos los Hermanos y Hermanas en el Mensaje Sufí de Amor, Armonía y Belleza

Amados de Dios,

Este año más que nunca antes, poner en práctica el principio de la Hermandad nos inspirará y guiará en nuestros esfuerzos para ofrecer humildemente nuestros corazones al Mensaje de la Libertad Espiritual, un mensaje que cada cual servirá en sintonía con su propia motivación interna.

Al recibir a los hermanos y hermanas en el Movimiento Sufí como miembros de la gran familia Sufí, expresamos en primer lugar nuestra motivación de corazón de reconocer la unidad de los ideales religiosos, respetando con comprensión transparente la opinión de los demás, con la misma intensidad con la que quisiéramos que los demás comprendieran las nuestras. Es entonces cuando desaparecen los pre-conceptos, dejando lugar a la Sabiduría, siendo ésta el significado del término 'Sufí'.

La Actividad de la Hermandad está abierta a todos, mientras que el Culto Universal se ofrece especialmente a aquellas almas cuyos sentimientos religiosos se ven atraídos por la diversidad de imágenes de la Única y Sola Verdad, el espíritu de Guía. Las enseñanzas esotéricas impartidas en la Escuela Interior son para quienes han ofrecido sinceramente sus corazones a Dios. La Simbología y las Actividades de Sanación son para quienes tienen un propósito especial en sus vidas.

Pero preguntémonos, ¿cuál ha sido realmente el propósito de nuestra venida a este lugar sagrado, Murad Hassil, en ocasión de la Escuela de Verano? Quizás querramos realizar el preciosísimo privilegio de tornarnos ejemplos vivientes de amor, armonía y belleza, recordando siempre la frase mística “no ser es ser.” Obtendremos la maestría sobre el ego impidiendo a la mente registrar indiscriminadamente las impresiones, ofreciendo reposo al mecanismo pensante; sin identificarnos con las olas mentales originadas en los estímulos externos de los sentidos. Estas olas mentales se ven modificadas por las diversas circunstancias que afectan la mente, como el conocimiento, la discriminación, la emoción, el sueño y la memoria.

El conocimiento es indiscutible cuando voluntariamente se pone a prueba frente a las aparentes contradicciones — a diferencia del dogma, que no admite razonamientos comparativos. Ni tampoco la inspiración contradice a la razón: aunque no siempre parezca lógica, la inspiración es, en última instancia, la realización de la razón. La discriminación carente de razón es una comprensión distorsionada, generada con frecuencia por emociones provocadas por conceptos ideológicos e interpretaciones erradas. Se experimenta el sueño, contexto completamente diferente, como un escape hacia algo carente de toda realidad, mientras que por el contrario la energía de la memoria tiene el poder de reconstruir escenarios pasados grabados en la mente, expuestos a la visión de la propia conciencia individual, a disposición del pensamiento.

Todo esto explica porqué el control sobre la ilusión del ego sólo se logra cesando la actividad mental; es decir, cuando la mente se purifica, por así decir, o se libera, de todas las diferencias y distinciones comparativas (a través de las cuales se comprenden las impresiones), reteniendo sólo los conceptos abstractos relevantes para el propio ideal. Estos conceptos abstractos o impresiones sutiles brillan con luz propia. Cuando las olas mentales originadas en ellos se pacifican, recobran su condición causal original, no sujeta a las calificaciones de nombre, forma, tamaño, color o función, fruto del tumulto de las olas de pensamientos en el océano del mundo mental.

Todos los pensamientos y las acciones arrastran al mundo mental en sus oleajes respectivos. Cuando un pensamiento o una acción no ocupa más nuestra atención, suponemos que las olas han cesado de elevarse y de romper, cuando en realidad sólo se han reducido en intensidad. El mundo mental puede ser nuevamente agitado una y otra vez por aguas tormentosas, cada vez que se activa el poder de la memoria. En otras palabras, las impresiones, buenas o malas, pueden ser vistas en última instancia como una contradicción de la pacificación absoluta de las aguas del mundo mental. El veedor de adentro (purusha) es Todo Inteligencia, sin embargo es sólo mediante la habilidad de ver (pakriti), — definición del concepto de conciencia individual — que el veedor interior ve.

La naturaleza misma del veedor interior (el auténtico yo) consiste en experimentar su propia realidad, que sólo es tal en la medida en que esté presente la habilidad de ver, siendo ésta al mismo tiempo el veedor, la visión y el propósito del ver.

La imaginación — otro aspecto de las olas mentales -- puede entenderse como una actividad que ocurre sin una intención determinada, como escenarios aparentemente ilógicos. Sin embargo, por más ilógicas que parezcan, estas imaginaciones pueden contribuir enormemente a formular pensamientos deseables que luego se van acomodando con ayuda de la razón, el conocimiento y la experiencia.

Asimismo, estas imaginaciones aparentemente ilógicas pueden ser extremadamente útiles para desembarazar el depósito de la mente de las olas mentales indeseadas, que influyen negativamente sobre nuestra condición mental. Éstas pueden ser eventualmente eliminadas con la ayuda de escenarios imaginados, ejemplificados en los cinco elementos. Las ansiedades terrenales pueden ser enterradas bajo la 'estabilidad', si la influencia del elemento tierra me da seguridad mental. Las preocupaciones de una conciencia incómoda pueden ser lavadas al sentirme purificado en el pensamiento por la influencia del elemento agua. El dolor y el sufrimiento pueden ser reducidos a cenizas al sentirme transformado en el pensamiento por la influencia del elemento fuego. Los miedos y las dudas inventados pueden ser ventilados al sentirme liviano en el pensamiento por la influencia del elemento aire. La inquietud puede ser equilibrada por la pacífica influencia del elemento éter.

Cuando descubrimos la habilidad mágica de los elementos para reciclar nuestras ondas mentales, resulta obvio que las actividades creativas también pueden ser exitosas con este fin. La estabilidad del elemento tierra colabora con toda planificación y organización constructiva. La energía móvil del elemento agua es fuente de progreso y de desarrollo. La excitación y el magnetismo del elemento fuego es un secreto de atracción y de transformación decisiva. Las ondas elevadoras del elemento aire nos consuelan e inspiran. La quietud del elemento éter proporciona una atmósfera espiritual.

Es nuestro sagrado deber hacer lo que podamos para realizar el privilegio que nos es ofrecido. Dediquemos entonces nuestras mentes, nuestros cuerpos, nuestros corazones y nuestras almas al propósito que nos ha llamado aquí, y ojalá podamos saludarnos mutuamente desde el corazón como hermanos y hermanas en el sendero Sufí de Libertad Espiritual.

Que Dios los bendiga.

Hidayat Inayat Khan

domingo, 29 de julio de 2007

COMPAÑEROS DE VIAJE



COMPAÑEROS DE VIAJE

Rodeada de gente,
rodeada de vida,
rodeada de energía.
Todo vibra, todo habla, todo gira.
El cambio trae siempre incertidumbre.
Todo se renueva, todo se mueve,
todo se agita.
Mi alma busca siempre compañía.

La hermandad del alma,
compañeros espirituales.
Son como luces en la niebla,
como agua fresca en el desierto,
como la música de las esferas.

Entre multitudes dormidas,
encuentras un ser despierto,
entre millones de estrellas,
ves pasar una errante y fugaz.

Así son los encuentros,
instantes deliciosos, pero efímeros.

Momentos donde las almas,
se encuentran y reconocen,
Se descubren y se miran.

Amigos, hermanos, poetas, artistas,
que viven fuera del tiempo,
que sienten lo efimero eterno.
tan distintos entre sí,
tan iguales en esencia.

Compañeros de viaje,
cuya cercanía vale más que mil mundos,
cuya separación no rompe nunca la alegría,
perdura su perfume con una fragancia
impregnada de eternidad.


EL ESPÍRITU BAILA

El espíritu baila donde quiere.
En la pluma de un sabio.
En los pies de un niño.
En las manos de un artista.
En el encuentro de dos almas,
que se comunican.

El espíritu baila donde quiere.
En la fragilidad de todo lo creaado.
En el límite del cambio repentino.
En el susurro inatrapable de un sonido.
En la palabra de un libro que se abre.

El espíritu baila donde quiere.
Sobre unas manos abiertas,
sobre un cuerpo danzando.
En el canto de sirenas,
y su llanto sobre las olas.

El espíritu baila donde quiere.
En el aroma de una rosa,
que perfuma unos dedos tatuados.
En el movimiento del cielo,
que habla de tiempos lejanos.

El espíritu baila donde quiere.
En el taconeo de unos pies gitanos.
En un dikra silencioso,
entre una multitud ruidosa.
En la farola nocturna,
que alumbra un poema mojado.

Hayar Aziza (1998. Resonancias del Al-Andalus)

MANO DE FÁTIMA




LA PRESENCIA DE LA SEÑORA RESPLANDECIENTE

La mano de Fátima se abre,
su huella se incrusta en el barro,
mis ojos escuchan su llamada,
mi oído ve su forma.
Su mano abierta y extendida me invita.
Mi mano se deposita sobre la suya,
mi ser con el suyo se alinea.
Un puente hacia el creador.
Mi lengua ve el nombre de ALLAH
sobre su mano y la palabra en oro
se escribe.
Se dibuja como un sueño.
Mis ojos pronuncian y recitan el nombre,
mi corazón se agita y se mueve,
Una apertura deja entrar un sentimiento
tan grande, que la vista, la palabra,
la lengua, el tacto, el olfato y
el sonido se funden.
Todo devora mi ser, todo desborda mi corazón.

Este poema nació de un sueño
(1998- Resonancias de Al- Andalus).

Hayar Aziza


ALMA SUFI from sirioserona on Vimeo.

Mujeres sufis de Al- Andalus






Están formando un círculo mágico,
el espacio sagrado de la zawiya
las contiene y las protege.
Ellas son las mujeres de la cofradía
sufi "KA´S AL MATIN TALWIN"
 (La copa del invencible cambio)

Empiezan a sonar sus manos,
unos timbales de fondo se van
incorporando, se introduce un
instrumento de viento.

Ellas empiezan a marcar el ritmo con
sus talones, sus manos palmotean
sonoras y dinámicas, el calor va
subiendo por las piernas hacia arriba,
el sonido del dikra empieza a rozar
sus labios, se expresa como un susurro
como una música secreta que poco a poco
se va desprendiendo de adentro.

Una de ellas entra en el círculo,
las demás la acompañan con el ritmo,
ella arranca del alma suspiros de anhelo,
canta extasiada a un amor secreto,
a un amor que no es de este mundo
y desde lo mas hondo exclama como una
queja como un crujido.

Todas taconean, todas dan palmas,
sus cabezas cubiertas por los pañuelos, sus
faldas se agitan con un revuelo.

Una por una va entrando en el círculo,
una por una va cantando al amado,
cada una a su manera, el círculo mantiene
su unidad, la del centro expresa su diferencia,
su diversidad.

Ya se ha llegado a u climax incontenible.
Todas han cantado, todas han bailado, todas
se unifican, el círculo queda cerrado,
el centro libre.

Ellas empiezan a acelerar el ritmo.
Sus pies arden de deseo, sus manos
queman de ímpetu, su corazón se abre al infinito,
el fuego sube y sube con el taconeo.
La serpiente kundalini que anida en la parte baja
de la columna se ha despertado.

Con una velocidad de vertigo asciende llegando
a sus cabezas y allí se destapa la cubierta,
la espiral de pelo se derrama y el pañuelo vuela al viento.
Su grito es uno y único y sus cuerpos en su diversidad
se unifican, alabando y cantando al Eterno.

Hayar Aziza (1998-Resonancias de Al-Andalus)

viernes, 27 de julio de 2007

BIBLIOGRAFIA





WEB en donde bajar libros:
http://www.webislam.com/?sec=bei&d=ls&v=Sufismo
http://www.islamyal-andalus.org/
http://www.jerrahi.org.ar/
http://www.islammexico.org.mx/
http://www.libreria-mundoarabe.com/biblioteca/



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