viernes, 5 de enero de 2007

EL JARDÍN ARMONIOSO

A PARTIR DE HOY COMPARTIREMOS LOS TEXTOS DEL RETIRO SUFI PAN-LATINO, REALIZADO EL PASADO MES DE AGOSTO DE 2006.





El Jardín Armonioso

Los textos en este folleto hablan por sí mismos, pero los lectores podrían estar interesados en saber algo de su origen. Han sido seleccionados de una serie de conferencias introductorias impartidas por el Maestro Sufí Hazrat Inayat Khan a principios del siglo pasado mientras viajó y enseñó el mensaje universal de libertad espiritual.

Hazrat Inayat Khan nació en la India en 1882, dentro de una familia de músicos, y rápidamente mostró talento prodigioso en el sutil arte de la música clásica india. Siendo todavía muy joven ya era bienvenido en las cortes de príncipes y marajás. Sin embargo, con el tiempo, su sed espiritual lo llevó al camino Sufí, y cumpliendo las últimas instrucciones de su Murshid (maestro) llegó a occidente en 1910, para difundir el mensaje Sufí de amor, armonía y belleza. Viajó incansablemente durante dieciséis años a través de América y Europa, dando conferencias, escribiendo y guiando estudiantes en el camino interior. Durante esa época se casó, y fue bendecido con cuatro hijos. En 1926 regresó de visita a la India, pero allí cayó enfermo y dejó este mundo a principios de 1927.

El mensaje Sufí no pertenece a ningún grupo; es el mismo mensaje de verdad que ha sido traído a través de la historia por los sabios, conocidos y desconocidos para el mundo. Es un llamado a elevarse por encima de distinciones y diferencias que dividen a la humanidad, y que reconoce que, más allá de nacionalidad, raza, casta o credo, todos son hijos de la misma fuente Divina.

Los textos aquí incluidos fueron escogidos para un retiro sobre el tema ‘El Jardín Armonioso.’ Cada persona puede ser pensada como el universo en miniatura, un reino sobre el cual tenemos el privilegio de gobernar si nos ponemos a la altura de éste desafío, o como un jardín que tenemos la oportunidad de cuidar por un rato. Con esta imagen, es nuestra la decisión si cultivamos maleza y espinas, o dulces frutas y flores para el beneficio de los demás. Los principios Sufíes de amor y belleza son muy atractivos, pero es la armonía lo que los une, armonía que requiere el sacrificio del buscador. Sin armonía no hay belleza; sin belleza no hay amor; es el amor el que inspira la auto negación necesaria para la armonía. En otras palabras, como estas lecturas lo irán aclarando, es sólo en el cultivo de la armonía que podemos hacer del sagrado ideal una realidad.

Nawab Pasnak
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