viernes, 30 de noviembre de 2012

SAMÁ-AZIZA LLORDEN






"SAMA" es una palabra árabe que significa "oír", 
"escuchar", es también el nombre con el que se 
conocen, las ceromonias místicas de los sufis.

Su doctrina es el amor a la Realidad, amor en el
sentido de anhelo, acercamiento, REALIDAD en el
sentido trascendente, sus prácticas son muy
diversas, pero todas se basan en el concepto
de samá.

Escuchar atentamente dejando que la música y el 
canto penetren el ser.
No es la ejecución de la música si no la escucha.
Uno de los sufis más grandes de todos los tiempos,
RUMI, introdujo la danza giratororia de los
derviches en las ceremonias de "Samá" quizá la 
ceremonia más conocida por su espectácularidad,
aparte del folklore en lo que ha derivado, la
intención original de RUMI era desarrollar un 
método para templar el cuerpo y la mente como
si fuera un instrumento, que una vez afinado,
pudiese vibrar con la música de la creación.

Tenga la forma que tenga, el objetivo de "samá"
siempre es el mismo, preparar al ser para la
escucha.Es un concepto de conocimiento que 
nos resulta extraño,el aprendiz no recibe
ningún conocimiento explícito, ningún dato,
ninguna información, su aprendizaje se 
limita a prepararse para escuchar.

En palabras de RUMI "Si el árbol no tiene
humedad en las raices, aunque caigan sobre
él rios de agua, la dejará pasar, aunque
la luz ilumine a miles de personas, sólo
descenderá sobre aquellas cuya esencia
sea luz".

El sufismo prescinde del conocimiento 
recibido y se preocupa del estado del receptor.
El sufi no mestudia la REALIDAD, simplemente
afina su oído para escuchar lo que la REALIDAD
tiene que decirle.

Aunque estos conceptos parezcan extraños
a la lógica del conocimiento occidental,
no son en absoluto nuevos para nosotros.
Goethe:"El sonido musical tiene acceso 
directo al alma, inmediatamente encuentra
en ella una resonancia, porque el hombre
lleva la música en si mismo".
Kandiski:"La naturaleza, es decir la 
circustancia exterior siempre cambiante
del hombre,hace vibrar constantemente
las cuerdas del piano del alma por medio
de las teclas-objetos...El artista debe
ser ciego a las formas reconocidas o no
reconocidas, sordo a las enseñanzas y
deseos de su tiempo.Sus ojos abiertos
deben mirar hacia su vida interior y su
oído prestar atención a la necesidad 
interior, este es el único camino para
expresar la necesidad mística".
Walt Whitman: "¿Creiais que eso eran
palabras,esos trazos rectos, esas curvas,
ángulos,puntos?No, eso no son palabras,
las palabras sustanciales están en la tierra,
en el mar, en el aire, están en ti"
"Ahora no haré otra cosa que escuchar,
para que lo escuchado aumente mi canto,
para que los sonidos lo enriquezcan..."

Hay toda una tradición en el arte occidental,
que podríamos llamarla "educación estética"
y que pone énfasis no en el objeto artístico
si no en el proceso espiritual que conduce
al acto creativo y que va de Schiller a 
Pollock o en nuestro país a autores tan
dispares como Antonio Lopéz o Tapiés.

La versión actual de "Samá" heredada de un
antiguo conocimiento sobre la dimensión
creativa del espíritu humano, conecta
directamente con esta reflexión del arte
occidental sobre si mismo.

Este texto es sobre una conferencia
abierta que Aziza Llorden dió sobre
sufismo en una clase de "Lenguaje
del movimiento" en la que trabajamos el
tema de "escuchar"

Hayar Aziza


WOMEN IN THE ZAWIYA from sirioserona on Vimeo.
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