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Navegando en hermandad hacia el TAWHID (UNIDAD)

lunes, 1 de diciembre de 2014

MUJER TUAREG











Fotos: Silvana G.

Los Tuareg, la legendaria reina atlante Tin Hinan, Tassili y la antigua civilización Uigur

Las leyendas parten de hechos reales sucedidos mucho tiempo atrás, mientras que los mitos hablan de realidades simbólicas. Es decir transmiten verdades con el lenguaje de los sueños. La historia de la Atlántida contiene leyenda y también es mítica. España es considerada dentro de la leyenda Atlante como parte directa del imperio desaparecido, con la antigua Tartessos, o bien como colonia comandada por atlantes de nombre íberos, que acabaron dando nombre a la península. Y el único país de Europa, junto con Portugal, que conservan parte del continente desaparecido: islas Canarias y Azores. En África, en 1926, el conde Byron Kûhn de Protok descubrió en sus excavaciones arqueológicas en el Sahara, lo que los tuareg llamaban la tumba de la última reina de los Atlantes Tin Hinan. En el Museo del El Bardo, en Argel, se exhibe un esqueleto de dos metros de altura. Se dice que fue una princesa huida de la Atlántida. Juan José Benítez, en algunas de cuyas obras me he basado para escribir este artículo, explica lo siguiente: “… en mi primera visita a Argel me apresuré a recorrer el museo del El Bardo, en su búsqueda. Allí estaba, casi olvidada en un rincón. La examiné con detenimiento y admiración recordando las leyendas  que circulan sobre ella. Los informes de los forenses tenían razón. Aquella mujer pudo alcanzar los dos metros de altura. Era Tin-Hinan, princesa de los tuaregs y de la etnia bereber. La única mujer conocida que gobernó al levantisco pueblo del desierto. ¿O no se trataba de una mujer?

sábado, 17 de mayo de 2014

Sharifa Oppenheimer.

Una maestra sufi contemporánea nos conduce por un paseo místico por la evolución del espíritu humano, cuya única meta es recordarnos la Unidad con todo y con todos.

Hazrat Inayat Khan, maestro sufi de India, trajo a Occidente el mensaje del sufismo en el año 1910, enseñando la unión mística existente entre el ser humano y el Ser Divino. Tanto él como Pir Vilayat Inayat Kahn, su hijo y sucesor, destacaron la importancia de este conocimiento para nuestra época.
Maestra sufi en Chile
Sharifa Oppenheimer es guía espiritual y representante de la Orden Sufi Internacional. Su estudio intuitivo de la enseñanza pionera de Hazrat Inayat Khan, es el pilar de su trabajo, y su interés se enfoca en la conciencia humana y la sanación del individuo, la sociedad y el planeta.
Es una magistral intérprete de sueños y guía talleres sobre este tema, ya que está convencida de que aprender a seguir el hilo del sueño nos ayuda a seguir el hilo de nuestras vidas.
En El Jardín de la Rosa (www.ourheavenonearth.net), su centro de educación preescolar en Virginia, EEUU, ella comparte con los niños y sus familias su conexión viva con el mundo natural.
Sharifa ha sido pionera en guiar caravanas sufis en Chile junto a Taj Loreto González, representante en Chile de la Orden Sufi Internacional (http://www.sufiorder.org/)
El mensaje de nuestra Unidad Divina es siempre el mismo, pero el lenguaje requerido para comunicar esta Realidad debe modificarse de acuerdo a los cambio de los tiempos.
En la actualidad se está produciendo una metamorfosis en las comunicaciones globales y las relaciones, con lo cual la velocidad del proceso de nuestra experiencia humana llega a ser impresionante. ¿Cómo se traduce en la era digital este mensaje de unidad que en sí mismo no experimenta cambios? ¿Qué conceptos y qué lenguaje de la experiencia pueden llenar el vacío que se ha producido en la conciencia en los últimos cien años?

Todas mis relaciones

Una expresión de otra antigua tradición pueda tal vez responder a esta necesidad: “Todas mis relaciones”. El pueblo indígena lakota la emplea para codificar una visión del mundo que visualiza la totalidad del Ser y de los seres vivos en íntima relación unos con otros y con el Ser Único.
Por una parte, nuestra tecnología ofrece conectarnos con la totalidad del mundo. Estas poderosísimas herramientas de comunicación constituyen una amenaza de desestabilización de nuestra propia capacidad de relacionarnos a nivel humano. “Un nivel humano” implica no sólo la mente y el ámbito de las ideas, sino también la presencia física y emocional de otro ser humano, y también la presencia física y vibracional de otro ser no humano: la naturaleza.
El aislamiento físico y emocional genera una sensación de enajenación y soledad. Es posible comprender esta sensación creciente de aislamiento en la humanidad, y visualizarla como un efecto secundario producido necesariamente por la individuación de la conciencia humana.
En la medida en que hemos dejado atrás la conciencia tribal pasando a identificarnos en mayor medida como individuos únicos, no es sorprendente que hayamos perdido el sentido de pertenencia. La humanidad fue procreada y criada en los brazos del mundo natural. Hemos adquirido mayor conciencia del carácter único de nuestras almas y hemos perdido el sentido de ser parte de la Unidad.
En esta época de transformación global, lo que se requiere no es volver a la conciencia del pasado, sino dar un paso adelante. Ahora debemos recuperar del pasado ese elemento perdido de pertenencia a la Gran Unidad y coserlo en este tapiz de la evolución. Es esencial proseguir en el trabajo de individuación. Cada uno de nosotros debe seguir descubriendo el llamado de su propia alma, y sin embargo debemos aprender a hacerlo dentro del contexto de la familia, de la comunidad y del ámbito más amplio e infinitamente variado de la naturaleza.

“He muerto como mineral…”


“He muerto como mineral y me convertí en planta,
he muerto como planta y pasé a ser animal,
he muerto como animal y fui hombre.
¿Qué habría de temer? ¿Cuándo pasé a ser menos por haber muerto?”
– Rumi

jueves, 1 de mayo de 2014

Râbi`a Al- Àdawiyya

La santa sufí Rabia-Al-Adawiyya

La santa sufí Rabia-Al-Adawiyya


Râbi`a Al- Àdawiyya: la cuarta hacia el Uno

La vida de Râbi`a puede ser expresada en una sola frase. La mística de Basora hizo sólo una cosa en su vida: amar a Dios. Como casi todos los grandes viajes, su nombre anuncia una paradoja: era la cuarta hija de un matrimonio pobre y por eso la llamaron Râbi`a, la cuarta, y por eso también se fue a la raíz para desprenderse de sí y sustituir el cuatro por el uno. Sólo una cosa hizo: amar completamente a Dios.

El corazón de Râbi`a no tenía espacio para nada más: la belleza de la creación le parecía insuficiente, la posibilidad del matrimonio incompatible con su vocación, la promesa del Paraíso un velo, el temor al Infierno otro, ella no tenía tiempo ni para rechazar a Satán ni para atender al Profeta; emprendió su peregrinación a La Meca y cuando la Kaaba salió a recibirla también se lamentó de no poder ir más allá de la Morada para alcanzar al Morador. La ilaha ilallah. No hay más realidad que Él. Radical e imposible fue su postura. Al dualismo que es la respiración también hubiera querido saltárselo. Escapar de su condición humana, de esta vida que para ella separaba, ir siempre un poco más allá y morir antes de morir. Salirse de sí para sumergirse en Dios, ese océano. Su piel desvanecida en átomos que nadan por el mar, hecha una con el Uno, vertida por fin en Él, sus lágrimas borrando los límites de su cuerpo y su corazón convertido en espejo del espejo. Los peces multiplicándose en su corazón.

El abismo de fuego-Irina Tweedie

El abismo de fuego:
La revista Yoga and Life entrevista a Irina Tweedie
Yoga and Life, Otoño 1990, Vol. 5, No. 5

Irina Tweedie


ENTREVISTADOR: Al leer su libro y las entrevistas que le hicieron me dio la impresión que el método de enseñanza de su maestro está más ligado al yoga que al sufismo—el concepto de los chakras, la energía kundalini, el atman.
TWEEDIE: Sí. Verás, el sufismo y el yoga son una misma cosa. Son tan sólo distintas palabras, pero en la sabiduría, en esencia, no hay diferencia. Todas las enseñanzas son absolutamente idénticas. Son diferentes senderos al Uno. Nuestro maestro acostumbraba a decir: "Puedes alcanzar la cima de la montaña desde el río, desde la carretera, desde la ciudad o desde el mar, pero siempre habrá 'una sola' cima de la montaña." No tiene importancia. También está este otro dicho sufí: "Los caminos a Dios son tantos como los seres humanos, tantos como los alientos del hijo del hombre." Él nos dijo eso, era un antiguo dicho sufí y significa que no necesitas convertir a nadie. No necesitas decir 'mi' Dios es mejor que 'tú' Dios. Como [algunos dicen] en Irlanda, te mataré si no crees en mi Dios, ¡qué tontería es esa! Solo existe un [Dios] Infinito, Sin Nombre y no puedes encarcelar Lo poniéndole un nombre.


LOS ONCE PRINCIPIOS DEL SENDERO NAQSHBANDI


Principios de la Orden Sufi Naqshbandi



ONCE PRINCIPIOS, DOS DESCRIPCIONES.

LOS ONCE PRINCIPIOS DEL SENDERO NAQSHBANDI
Los primeros ocho principios son de ‘Abd ul-Khaliq Ghujduwani (1220) Los tres últimas premisas fueron agregadas por Baha ad-din Naqshband (1390).

martes, 29 de abril de 2014

DIA INTERNACIONAL DE LA DANZA---DANZA NATURA: SEPARATION IS JUST IN YOUR MIND

Escucha el ney, escucha su historia
que se lamenta tristemente de la separación:
“Desde que me cortaron del cañaveral,
mi lamento ha hecho llorar a hombres y mujeres.
Yo quiero un pecho desgarrado por la separación,
para poder hablarle del dolor del anhelo.
Todo el que se ha alejado de su origen,
añora el instante de la unión.
En cualquier asemblea entoné yo mi canto melancólico
y me hice compañero de los felices y los tristes.
Todos me entendieron según su propio pensamiento,
pero nadie trató de hurgar en mi corazón el más hondo secreto.
Ese secreto no está lejano de mis lamentos,
pero no tiene esa luz ni los oídos ni la vista para captarlo.
No está velado el cuerpo por el alma,
ni el alma por el cuerpo,
pero nadie es capaz de contemplar el alma”.
Ese canto del ney es fuego, no aire.
¡Quien no tiene ese fuego, merecería estar muerto!
Ese fuego es el fuego del amor que arde en el ney,
el hervor del amor que posee el vino.
El ney es el confidente de todo aquél que está separado de su amigo,
sus cantos desgarran nuestros velos.
¿Quién ha visto jamás un veneno y un antídoto como el ney?
¿Quién ha contemplado jamás un consuelo y un enamorado como él?
(Masnawi) RUMI


Sentirse conectado es estar en UNIDAD,  todo fluye y tiene sentido. 
Es un estado que alcanzamos algunas veces en nuestra vida.
Nada dura eternamente este estado es difícil de fijar en estación permanente.
Sentirse separado es una percepción de nuestra mente.

El corazón amoroso es el que siente la UNIDAD, 
al contrario una mente angustiada y parlanchina es la que se siente 
perdida y desconectada.
Esta danza es una exploración de la desconexión hacia la fusión 
con una REALIDAD MÁS GRANDE.
HYR


viernes, 25 de abril de 2014

Visión Sufi de la Espiritualidad Femenina



 

Este es un extracto de una entrevista a Irina Tweedie “una Anciana Sabia" del sendero Sufí. En el cual nos muestra su visón sobre las sutilezas de la Espiritualidad Femenina.


-por Myrtle Heery, Yoga Journal, Mayo/Junio 1986-



En su libro El abismo de fuego, usted habla sobre la diferencia que existe entre el viaje espiritual del hombre y de la mujer. ¿Podría explicar esa diferencia, por favor?

La energía creativa del Absoluto, de Dios, funciona de un modo completamente distinto en el hombre que en la mujer. El varón usa su energía creativa para la procreación -- que se manifiesta en forma de semen en el hombre. Pero nosotras las mujeres, llevamos (o más bien conservamos) la energía del Absoluto en nuestros chakras. Ya la tenemos dentro de nosotras y desde el punto de vista espiritual no necesitamos tener nada más. Consecuentemente, para los hombres es más difícil alcanzar un nivel espiritual porque la energía sexual debe ser transmutada en otra cosa.

Para nosotras las mujeres eso no es necesario en absoluto. Lo que es importante es no atarnos a las cosas materiales. Nosotras 'creamos' seres humanos. El ser humano nace de nuestro interior -- se alimenta de nuestra sangre, de nuestras sustancias corporales -- y realmente es parte, no solamente de nuestra psique sino también de nuestro cuerpo. El varón contribuye con la chispa, nosotras ponemos todo lo demás. Para nosotras, la seguridad, el dinero, la protección, el hogar, el alimento y sobre todo alguien que nos cuide, como un hombre (que es quien generalmente lo hace), son de extrema importancia. Para nosotras la renuncia no consiste en tratar de abandonar esas cosas. La única cosa que necesitamos es no atarnos, es des-identificarnos. Esa es la verdadera renuncia y es lo que más nos cuesta.

Extraído de: http://www.goldensufi.org/A-Yoga_del_corazon.html

 

LAS MUJERES Y EL SUFISMO

http://www.libreria-mundoarabe.com/Boletines/n%BA80%20Mar.10/MujeresSufismo.htm